Motivación en el equipo

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Mantener la motivación del equipo es complicado.

Para mantener la cohesión del grupo y seguir adelante dando resultados hay mil recetas,  y cada uno coge la que prefiere.

Da igual que estés trabajando de forma presencial o en modalidad teletrabajo. A lo largo del año se acumula la monotonía, y si a eso le sumamos los problemas que van surgiendo día a día, o una pandemia global que te obliga a cambiar todos tus planes, pues eso. 

Motivación a través de juegos de dinamización.

En mi caso no soy partidario de los juegos de dinamización que tanto abundan, sobre todo en los proyectos ligados a ventas. Y funcionan, mis compañeros los usan de forma habitual y les ayudan a conseguir objetivos, y a crear equipo. Dardos, la Oca, Bingos o lanzamientos a canastas están ahí. A ellos les da motivación para lograr el objetivo del día.

Por mi parte prefiero el diálogo con mis colaboradores de forma individual en forma de entrevista, al menos una vez al mes, de unos diez o quince minutos. Y de vez en cuando en forma de focus group, dedicando una hora a escuchar a un grupo de trabajadores que representan a sus compañeros de departamento. 

Y lo prefiero así porque los juegos de motivación son útiles a muy corto plazo, generalmente en el día, por eso se usan en telemarketing, o en los equipos comerciales. Sin embargo, conocer a tus compañeros, a tu equipo, y escuchar lo que tienen que decir, proporciona una motivación profunda, que les hace formar parte del departamento, de la empresa, de tu equipo. Eso no tiene precio.

Motivación a través Entrevistas Individuales y  Focus Group

Lo que suelo hacer en estos focus group o entrevistas grupales es informar al equipo sobre los objetivos que debemos alcanzar y de los progresos que vamos teniendo. Les comunico las noticias sobre la empresa, tanto las buenas como las malas, ya que estar informado te hace sentir parte de la empresa.

Es muy simple pero pocas personas lo hacen, se tiende a mantener la información guardada para uno mismo, como si tuviera algún valor real. 

Cuando las cosas van bien, se comentan y celebran, Y cuando las cosas van mal, se comentan y se buscan soluciones en conjunto, si se puede. Y si no se puede, al menos todos estamos enterados de la situación. Yo no soy muy de tener mucha jerarquía a nivel operativo, la verdad, y creo que todos somos igual de importantes, por lo que todos debemos conocer cómo va nuestro negocio.

Una cosa muy importante durante las entrevistas personales, o en los focus group, es escuchar sus problemas; por insignificante que te pueda parecer a tí, para la otra persona es lo más importante, y merece toda la atención. 

Cosas como una conexión que va lenta durante media hora, y que rompe el ritmo de trabajo, que les agobia porque no van a llegar al objetivo, o que simplemente les cabrea porque se sienten en lo más bajo de la pirámide ese día. Lo viejo que es el ordenador, y que va muy lento. Que la máquina del café se avería cada dos días, o la organización de los descansos, que nunca acertamos. 

Y no da igual. No se trata de dejarles hablar. Porque esas pequeñas cosas, en las que muchas veces podemos intervenir sin mayor complicación, como pedir a la empresa que dejen de reparar la máquina del café y pongan una nueva, o cambiar el descanso de un trabajador para que le sea más cómodo trabajar, o explicarles después que los de sistemas conocen el problema, pero que es complicado de solucionar a corto plazo, te harán ganarte el respeto de tu equipo. Eso también es liderar. No todo es ordenar y organizar el trabajo, aunque sea con buena cara.

 

Tómate un café con la señora de la limpieza.

Como comentaba, yo no soy muy jerárquico a nivel del día a día, y me gusta poder tomar un café con cualquiera de vez en cuando, sea el director general (aunque a él no le suele apetecer tanto como a mí) como con la señora de la limpieza a última hora de la tarde. Sus aportaciones, con su visión desde fuera de la compañía, es muy valiosa, compruébalo.

En ocasiones los trabajadores, cansados o frustrados de más ese día, se saltan a sus coordinadores y toda la estructura y me mandan un mail, o un whatsapp para quejarse sobre algo concreto. 

Y esos cinco minutos que dedico a ponerme en su pellejo, y responderles de manera amable, muchos días es lo mejor de la jornada. 

Para ser un líder, necesitas sobre todo aprender a escuchar, a veces es más importante que realizar grandes acciones. Y mantener la motivación del equipo es fundamental si quieres que tu departamento funcione, da igual a lo que te dediques.

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