La perfección es una virtud o un problema?

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La búsqueda de la perfección puede ser más un problema que una virtud.

En el ámbito profesional, intentar que todo quede perfecto  es una pérdida de tiempo, que roba tiempo y energía, puesto que es prácticamente imposible conseguir  lo que estás buscando al cien por cien en la mayoría de los casos.

Puede llegar a producirte ansiedad y frustración,  pudiendo llegar a niveles extremos que afecten a la calidad y la efectividad de tu trabajo.

En situaciones límite, lo que se percibe desde fuera es una falta de rendimiento, porque los perfeccionistas no llegan a terminar los proyectos o tareas a tiempo y por tanto pueden no rendir tanto como otros compañeros.

 Hay quien dice que la perfección  es una de las bases de la procrastinación.

Cuando hablamos de personas, podemos distinguir dos tipos, que en realidad no tienen nada que ver uno con el otro:

Los perfeccionistas; son aquellos que miran hacia sí mismos, hacia su trabajo. Pueden llegar a sentirse frustrados y tener altos niveles de ansiedad porque nunca se sienten satisfechos con su trabajo. Las personas perfeccionistas pueden llegar a hacerse bastante daño a nivel emocional. Afortunadamente este tipo de hábitos se pueden trabajar, sólo o con ayuda de profesionales, como psicólogos o con un coach (no lo confundas, son profesionales diferentes). Una vez que eres consciente puedes comenzar a mejorarlo, poco a poco, siendo tolerante contigo mismo.

Los perfeccionadores son los que miran hacia el trabajo de los demás, siempre criticando y dejando ver  que nada es lo suficientemente bueno. Podemos decir que son aquellas personas que se dedican a hacer de “abogado del diablo” a tiempo completo. Estos son un peligro: una cosa es hacer una crítica constructiva y otra hacer ver por sistema a los demás las imperfecciones, sin saber valorar lo positivo. Si te identificas con este tipo de personas, deberías plantearte por qué lo haces. Un buen coach podría ayudarte en este caso.

Para una persona perfeccionista, el perfeccionador es su peor enemigo. Si detectas a este tipo de personas en tu ambiente laboral (esto es extensible al ámbito personal) lo mejor que puedes hacer es alejarte de ellas, no podrán aportarte nada positivo, porque la crítica constructiva no tiene nada que ver con lo que ellos hacen, consciente o inconscientemente.

Hacer bien las cosas no significa hacerlas perfectas.

En general, la búsqueda de la perfección es una pérdida de tiempo; aceptar que somos personas, que no somos perfectos ni superhéroes nos hará tener los pies en la tierra y seguir avanzando. Todos tenemos limitaciones y debemos aprender a vivir con ellas.

Si quieres más información o hacer alguna consulta, puedes contactar conmigo aquí y también en LinkedIn.

 

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