La Ley del Mínimo Esfuerzo

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Hacer el mínimo indispensable, también llamado la “Ley del mínimo esfuerzo”  en el  trabajo es algo que muchas personas practican con asiduidad.

En principio esto te garantiza tu puesto de trabajo puesto que nadie podrá decir que no haces tu trabajo, pero lógicamente elimina (o debería) cualquier posibilidad de desarrollo de carrera en la empresa.

Pero es innato a la persona, o también la empresa, con su ambiente laboral enrarecido y su escasa motivación anima a realizar el mínimo esfuerzo? Aún quedan empresas que no luchan por sobresalir, adaptarse y evolucionar, permitiendo y casi animando a los trabajadores a seguir esta forma de trabajar.

La adecuación de la persona al puesto es importante; probablemente si el puesto le queda grande a alguien, no podrá realizar con soltura todas las funciones, e innovar en él por falta de conocimiento, o bien por falta de tiempo.

También puede suceder lo contrario: si la persona está muy sobre cualificada para el puesto, su motivación puede caer en picado después de un tiempo, provocando una falta de interés y de ganas de innovar que llevan a hacer lo mínimo posible.

¿Se puede evitar caer en la Ley del Mínimo Esfuerzo de alguna manera?

Lo ideal, es que cada persona tenga un puesto adecuado a su formación, y aspiraciones personales. Invertir tiempo en buscar el trabajo adecuado para cada uno es lo más adecuado, aunque lamentablemente tener esta posibilidad no es muy habitual.

Por parte de la empresa, lo mejor es tener una serie de programas que eviten la desmotivación de los trabajadores. Estos programas no tienen por qué ser en forma de incentivo económico (o si, depende de cada empresa/trabajador) ya que existen muchas formas de motivar: ofrecer problemas a resolver a los empleados para optimizar un proceso, premios grupales e individuales por departamento…

Aun así, siempre habrá quien juegue a la ley del mínimo esfuerzo.

La desmotivación en el trabajo puede llevarte a tener trastornos depresivos, ansiedad, desmotivación en tu vida personal… En muchos casos llega a afectar a la vida familiar, puesto que la relación con tu pareja también puede llegar a modificarse negativamente.

¿Es eso lo que quieres para ti?

Existen diferentes técnicas para modificar la actitud en el trabajo: comer adecuadamente (llévate el tupper con alimentos sanos), hacer pausas de vez en cuando, sobre todo si tu trabajo es rutinario o aburrido. Salir a dar un paseo aunque sean sólo cinco minutos te hará cambiar la actitud.

Si no te ves capaz de realizar cambios en este sentido por ti mismo, consulta con tus superiores. Puede que lo mejor sea pensar formación específica e incluso en un cambio de puesto, bien dentro de la empresa, o probando en otra; el trabajo ocupa una parte importante de nuestro tiempo. Estar totalmente desmotivado en él al final afectará a tu vida personal y esto puede llevar a problemas más graves.

Si quieres más información o hacer alguna consulta, puedes contactar conmigo aquí y también en LinkedIn.

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